El plagio de Tayde Acosta

Tayde Acosta es otra de las individuas que incide en el delito de plagio y acoso contra mi persona, que estoy documentando en este blog. Roba mis letras, flagrantemente, sin ningún tipo de reprehensión. Se hace llamar a sí misma escritora, sin en realidad serlo, copiando literalmente citas que están mi blog, modificándolas, para disimular que se trata de plagio; roba experiencias, licencias poéticas, apreciaciones, ideas, palabras, lenguaje; copia, asimismo, la actitud intelectual; usa mi lenguaje, mis estructuras sintácticas, los esquemas argumentativos; de la misma manera, roba las ideas, las palabras, el lenguaje, la manera en que hablo de los intelectuales y el arrobo que siento por su obra; por supuesto, hace una utilización ad nauseam de mis textos de mis tres páginas en facebook, prácticamente desconocidas, de la misma manera que utiliza todo el material que han hackeado de mi computadora, entre los ensayos de la maestría en México y el postgrado en Estados Unidos, correos electrónicos a mis contactos, chats, poesía y textos jamás publicados y un interminable etcétera.

Otra prueba, adicional, al plagio de esta pseudoescritora, que demuestra hasta qué punto está plagiándome, es que la sujeta inventó que una señora la estaba plagiando a ella y de hecho se publicó una nota en un sitio desconocido en la que, literalmente, usando las mismas palabras que yo he utilizado en mis denuncias —tanto aquí, en el blog, como en mis redes sociales— afirma, copiándome, “Esa misma noche me eché todo el libro y me decía, esto es mío. Así fue como me di cuenta del plagio.”  Pues, bueno, esta frase, tal cual, «Así fue como me di cuenta del plagio» la he repetido literalmente, letra a letra, hasta el hartazgo, con mis allegados, cuando hablo yo con ellos del plagio que que he vivido; es decir, del plagio que estoy sufriendo. ¿Y por qué habría de ser relevante que yo diga esto, se preguntarán? Porque, como ya he comentado, espían todas mis telecomunicaciones y escuchan, letra a letra, sonido a sonido, todas las conversaciones que mantenga yo en mi vida privada cotidianamente, por improbable que suene, con otras personas.

Repito, esta enferma mental a la que le pagan algunos cuantos pesos para plagiarme y acosarme en las redes, está, a su vez, plagiando, mis denuncias por plagio. Lo cual, no es la primera vez que realizan ni es extraño en el modus operandi de esta gente tullida, que deben ser algo así como lo más asqueroso que existe en este mundo. Esta estupidez de PLAGIAR MIS PROPIAS DENUNCIAS POR PLAGIO (a ese grado de asquerosidad llegan) ya las han llevado a cabo en circunstancias como las que denuncio aquí: https://medium.com/@Scarbo__/m%C3%A1s-denuncias-falsas-plagio-a-mis-denuncias-b80095e1811a, en las que abren a diestra y siniestra blogs falsos o utilizan páginas random que crean al pavor, para publicar estas supuestas denuncias, denuncias que aparecen con fechas modificadas y que son una calca milimétrica, pero manufacturada, de lo que yo realmente denuncio, utilizando mis propias experiencias al respecto, utilizando lo que saben que hago o he hecho, materialmente, en la vida real, en relación a estas denuncias y esto acoso; cualquiera podrá comprobarlo, por cierto. En el blog he documentado abundantemente instancias de este mismo tipo.

Pero esto no es verdad: justamente esto es lo que me ha pasado a mí, por un lado, y justamente esto es lo que he descrito yo, por el otro, en mis denuncias, cada que descubro un plagio, como en el caso de los plagios que he descubierto de Silvina Ávila, Sayak Valencia, Avelina Lésper, Gloria Álvarez, Rosario Loperena, Tania Tagle, etcétera, y toda esa porquería; colateralmente, esto mismo lo he narrado aquí en el blog o en mis diversos espacios, cuando hablo sobre el plagio y el acoso que sufro: es decir, que leyendo sin querer algún día, algún libro, di con el emulador/a y que fue así como me di cuenta del plagio. Son exactamente mis palabras, como ya dije, y mi lenguaje, lo que utilizan, que es lo que estos psicópatas de mala muerte es lo que intentan robar sin éxito, en su asquerosa inferioridad.

[Ya he dicho que, mientras tengo mi computadora en uso (mi computadora encendida), ellos pueden ver todo lo que esté realizando (escribiendo o mandando un correo, escribiendo un texto, revisando un paper, navegando una página en Internet, corrigiendo un escrito, investigando un tema, comprando tal o cual libro, consultando tal o cual página o información, leyendo tal o cual correo, editando tal o cual palabra de un texto, viendo tal o cual vídeo en YouTube, y un larguísimo etcétera), saben todo lo que hago, estoy completamente vigilada y acosada por esta gente dañina, enferma y llena de odio y de maldad. Y lo mismo ocurre si utilizo mi teléfono celular o mi tablet, saben toda mi vida y todas mis actividades y hacen alusión de ello en sus plagios y en sus perfiles falsos en las redes como si se tratara de su propia vida o de sus propias experiencias. Son, literalmente, enfermos mentales y criminales, son los responsables de la porquería en el mundo y de las desgracias que vivimos. Son el asco del planeta y son el desecho. Yo sé que lo que digo suena difícil de creer, pero es más cierto que nunca, más verdad que cualquiera de las verdades que existan (o si no más verdad (porque realmente no es más verdad), igual de verdad que cualquier de las verdades establecidas). Así es, esto está pasando, esto está sucediendo, es mi día a día y es mi cotidianidad, lidiar con este acoso incesante, o, más bien, saber que este acoso alrededor de mí existe y que no hay nada que yo pueda hacer al respecto.]

Además, su denuncia está alterada y ponen fecha de publicación de 2018, lo cual es rotundamente falso. Su denuncia debe de datar de 2020 o 2021, aproximadamente (e incluso, principios de 2022) y solo es resultado del hecho de que a partir de 2019 yo misma empezara a denunciarlos con (más) fuerza en mi blog, La ciudad de Eleutheria, de manera pública, si  bien existen instancias comprobables de que los he denunciado y comentando su acoso (en particular de la psicópata que está detrás de todo esto (@yosoyene (Bitty Navarro) (ver relación sobre letroactivos), @homeerectus/@homosentiens, o algo así)), desde antes de 2014, si bien la tipa quiere autentificar con falsedades, repitiendo propagandísticamente la fecha 2014, que el plagio que denuncia (¡imagínense, denunciando exactamente lo que yo denuncio!), data de 2014, porque ella cree que mi denuncia más antigua data de 2014.

Pero, como ya dije, la denuncia que esta entidad está poniendo en la página aludida párrafos más adelante, ES UN PLAGIO ABSOLUTO DE MIS DENIUNCIAS POR PLAGIO, es MENTIRA, y solo es producto de una mentalidad enferma, que se dedica a promover la agenda transgénero (y otras deformidades), porque sus patrones así se lo mandatan. Entre las tareas encomendadas, está, por supuesto, el plagiarme y acosarme.

Literalmente, la señora está utilizando las mismas palabras que yo utilizo para denunciar un plagio, falso, que están armando. Pero, más grave, utiliza las mismas experiencias que yo he narrado y que yo he vivido en la realidad cada que me topo o que me he topado con alguno de los plagios que estos psicópatas realizan, como si fueran sus experiencias. Lo que yo he narrado que vivo cuando me plagian, lo narra ella misma, la puerca, como si fuera su experiencia. Cantidad de veces he referido en este y mis otros espacios cómo, al leer un texto di, circunstancialmente, con los plagios denunciados. Esto, cualquiera puede corroborarlo leyendo mis denuncias y entrando a mis espacios.

Ahora bien, aquí viene lo más grave —y en donde radica, justamente, la cualidad amoral de estos pobres psicópatas sin estructura psíquica que solo se dedican a chingar—: yo empecé a denunciar con más fuerza lo que estaba ocurriendo, a partir de 2019 en el blog, en mis perfiles en facebook y en mi perfil en Twitter, esto quiere decir que a partir de ese momento se empezó a hacer público lo que estaba pasando, incluyendo figuras como Avelina Lesper o la plagiaria Sayak Valencia, quienes estaban involucradas, y están, en mis denuncias. Pues, bueno, no es difícil adivinar lo que han hecho desde entonces: han intentado plagiar, fallidamente, mis denuncias por plagio. Es decir, ellos han puesto en los diferentes perfiles que manejan, dicho tipo de denuncias y en cada una de ellas, no solo plagian mis denuncias sobre plagio, sino que plagian mis textos, en general, e intentan autentificar, en particular, que diversos textos que ellos jamás produjeron antes de mis textos, son textos de ellos y son anteriores a los míos.

Por supuesto, la finalidad de estos energúmenos asquerosos es deslegitimar mis propias denuncias, produciendo mecánicamente el mayor número de denuncias posibles (falsas) que ellos puedan producir. No es difícil entender lo que logran con ello: restarle singularidad a mi denuncia, restarle valor y detraerle su contenido veritativo. No obstante, no me preocupa en lo más mínimo su técnica porque, para bien o para mal, la verdad se defiende por sí misma.

Es el caso de una denuncia que señalé sobre una mujer que se hace llamar Lovrega que se dedica a copiar encarecidamente mis letras, desde un perfil en Twitter (véase mi post al respecto en el que denuncio un plagio a mis denuncias por plagio de alguien que acusa a Lovrega de lo que yo la acuso a ella (quién es ese alguien y cuál es su relación con Lovrega, no lo sé, lo único que sé es que ambos perfiles son manejados por el mismo grupo de personas que se dedican a plagiar mis textos y a acosarme): https://medium.com/@Scarbo__/m%C3%A1s-denuncias-falsas-plagio-a-mis-denuncias-b80095e1811a) y es el caso, por supuesto, de Tayde Acosta, y de allí que la fecha de la noticia de la denuncia de Tayde Acosta, date de agosto de 2019, una semanas después de que yo empezara a hacer mis denuncias, formalmente, en mi blog, por el acoso y el plagio de todos mis escritos. Según dicha denuncia, Tayde Acosta habría demandado a la susodicha en 2018. Esto no es verdad, es una mentira de esta psicópata.

Pero esto, desde luego, no es verdad. Ni hay una persona que haya plagiado a Tayde Acosta ni Tayde Acosta presentó nunca en INDAUTOR otra cosa que no sea una mentira. Lo que sí es verdad, en cambio, es que Tayde Acosta está robando toda mi producción intelectual, que la individua puerca es una plagiaria, una mentirosa y una abusiva que se dedica a impulsar la agenda feminista en redes, y la deformidad transgénero, y que aplaude cosas criminales como la OTAN simultáneamente; que, adicionalmente, se dedica a golpetear al gobierno de México de este sexenio y que, en suma, es una charlatana, una ladrona y una farsante. En realidad, la puerca Tayde Acosta, es una psicópata y una empleada del enfermo mental Enrique Krauze.

Sola tipas de su condición podrían prestarse a algo tan asqueroso.

La obra que se le adjudica a Tayde Acosta no es más que el plagio de mi obra, como en el caso de las demás plagiadoras. La obra que trata de autoadjudicarse es mi obra y constituye el plagio de todas mis letras. No es más que el intento fallido de robar y espoliar la creación literaria de otra ser humano que habita en la tierra con la intención de despojarlo y esquilmarlo y al cual resulta fácil robarlo puesto que es un escritor prácticamente desconocido (si bien, no para ellos), como es mi caso.

Debe incluirse en este plagio, un texto que se manufactura a nombre de Tayde Acosta, alusivo a Antonieta Rivas Mercado, el cual, evidentemente, es un plagio también de mis letras. Lo chistoso aquí es que, quien está plagiándolo sabe toda la veneración que siempre he sentido por Antonieta y por el propio Vasconcelos (más por Vasconcelos, de hecho), de cuyas vidas he hablado entrañablemente en mi blog.

Es decir, se trata, otra vez, no solo de la intención de plagiar mis letras, sino de acosarme, de imitar mi personalidad, de robarse mis autores, de copiar lo que me gusta, de adueñarse de lo que ellos creen que son mis obsesiones, de robar toda la sustancia que hay en mí para construir estos perfiles falsos de estas falsas escritoras que se catapultan en la red, con toda la publicidad detrás y todo el respaldo del establishment mediático y tecnológico (a través de plataformas como Facebook, YouTube, o Instagram) y con la complicidad de todas las editoriales, para presentar a través de ellas lo que consiste en ser mi personalidad (mi manera de ser, de pensar, de escribir, de sentir, incluso, si pudieran), mis gustos intelectuales («la actitud intelectual», como la llamo), pero a nombre de estas individuas nefastas que se prestan a este juego macabro.

Y aquí, debe tomarse en cuenta una cosa. Todo lo que presentan está politizándose, como ya he dicho. Sirve para apoyar a ciertas agendas y para golpetear a ciertos actores políticos y a ciertos gobiernos, como hace, por ejemplo, esta ¿individua? Tayde, o como hace también la otra escritora plagiadora, Irene Vallejo, a quien he denunciado puntualmente, por estar robándose toda mi obra y quien está escribiendo en medios, clara y denodadamente de la ultraderecha, para hacer proselitismo político. Tan clara y nítidamente como eso.

Finalmente, para acabar con esta entrada-actualización de la lista, llama mi atención que por esos días yo haya estado haciendo investigaciones en las redes (internet) que esta señora retoma en su denuncia y, más repugnante, que la nota con la supuesta denuncia que Tayde Acosta realiza contra la otra individua, no es más que una calca estúpida de estas estúpidas individuas de todas mis letras, quienes carentes de neuronas, de conciencia y autonomía racional, no se limitan más que a copiar, sin variar ni una coma, todo lo que escribo.

En el texto de la denuncia, se asegura que la plagiadora está plagiando a Tayde Acosta un texto que está disponible en la web desde 2014. Y hasta citan a la UNESCO para tratar de conferir de verdad y legitimidad a algo que es mentira. Hecho que no me extraña, pues estoy convencida que todas estas instituciones y organismos multilaterales están invadidos por gente corrupta que sirve a las mafias latinoamericanas y las mafias de otros países. Cuentan con la ayuda de cualquier funcionario corrupto dentro del organismo para hacer esta y otras porquerías.

Pues bien, diré lo siguiente: Este bodrio de texto que supuestamente Tayde Acosta escribió y que está supuestamente disponible en Internet desde 2014, es un plagio del ensayo que escribí alrededor de la obra de Remedios Varo entre septiembre y diciembre de 2019, para una materia de critical theory en el postgrado que realicé en Estados Unidos, es un plagio, además, de otros escritos míos y un batiburrillo, de manera que no es casual ni es inocente que en la nota de la denuncia que esta mujer está plagiando, la enferma mental insista en que este texto está disponible desde 2014 en Internet.

No es gratuito que insista tanto. Y su insistencia tiene que ver con que tiene por finalidad legitimar, con una mentira repetida mil veces, la verdad de algo que es falso por sí mismo y que es mentira, pero que intentan imponer por la vía de la más burda repetición. Son amos y señores de la más burda y predecible propaganda a lo Joseph Goebbels, o en la misma tradición de Joseph Goebbels.  

Porque como siempre y como vienen haciendo desde hace varios años con los textos apócrifos de Avelina Lesper, Perla Schwartz, Sayak Valencia y todas estas otras individuas que plagian e intentan robarse mi obra, de lo que se trata es de robar mi producción y, para poder lograrlo, necesitan modificar la fecha de publicación de “sus” escritos, los cuales son posteriores a los míos y plagios de los míos, para autentificarlos.

No es inocente y no es verdad que se haya escrito en 2014 el texto de Bodet que presenta la plagiadora. Se escribió entre 2020 y 2021 y no solo es una copia y un plagio de mi ensayo sobre Remedios, sino sobre mis ensayos sobre Martí, Darío, Neruda, que produje en el postgrado en Estados Unidos, entre agosto de 2019 y fechas recientes, y en fin, de toda clase de mis textos.  Esto, sin duda alguna, puede comprobarse irrefutablemente.

El asqueroso ensayo “de” Tayde Acosta sobre Bodet es un plagio de mi texto de Remedios Varo que escribí para mi postgrado en 2019, en tanto que sus denuncias por plagio, en donde nadie la plagia, son un plagio de las mías, en donde a mí sí me plagian (algo que ya han hecho anteriormente, como puede verificarse en este enlace https://medium.com/@Scarbo__/m%C3%A1s-denuncias-falsas-plagio-a-mis-denuncias-b80095e1811a), y, adicionalmente, la denuncia en donde denuncia un plagio inexistente es, similarmente, un plagio de todos mis textos. En suma, Tayde Acosta es una delincuente. No es verdad que a ella la haya plagiando nadie, no es verdad que ella haya puesto una denuncia ante Indautor en las fechas que indica, no es verdad que el texto comentado haya sido publicado en una página en Internet en 2018 ni que esto se extienda a 2014. Es ella la que está plagiándome a mí. Es ella (¿?) (o lo que quiera que sea esa persona) la que está plagiando mis denuncias por plagio y por acoso, y es ella la que está plagiándome, acosándome y hostigándome porque me parece que así se lo mandatan sus patrones y porque es gente que disfruta con hostigar a otras personas. Es una enferma mental y debería ser extirpada de la vida pública de México, y de la vida cultural, porque no es otra cosa que una cerda sin escrúpulos que se dedica al golpismo de gente inocente que participa en las redes. Una vieja tramposa y sin moral que llevada por su fanatismo, se atreve a robarme y plagiarme mis letras. Vieja cerda y espantosa.

Esta entrada se actualizó por última vez el 6 de agosto de 2023.
Esta entrada se actualizó por última vez el 9 de agosto de 2023.