Es un hecho, la derecha latinoamericana está utilizando Inteligencia Artificial para construir textos apócrifos a partir de mis textos, para atribuírselos a cientos de decenas de individuos mujeres con el único propósito de echar a andar una guerra psicológica o psyop, a través del arma del feminismo a fin de controlar a los países soberanistas y nacionalistas. Concretamente, utiliza mis textos para atribuírselos a cientos de decenas de señoras a través de las redes, de trabajos académicos falsos, que incluyen tesis y tesinas y de, en general, a través de cualquier producción cultural que puede distribuirse y atribuirse por medios informáticos o electromecánicos a, preferentemente, perfiles de mujeres, si bien es verdad que también se los han atribuido a algunos perfiles masculinos, aunque en menor medida. Por otro lado, son textos que se distribuyen a la población en general y ese es el quid.
Básicamente, se están utilizando algoritmos de Inteligencia Artificial con mis textos como input para sus bases de datos infererenciales para producir cultura profeminista falsa y tomando, además mis textos, como modelo de lenguaje natural. Todos estos textos que se están escribiendo artificialmente a través del uso de la Inteligencia Artificial están robando mis letras,. Mis ideas, mis palabras, expresiones, modismos e idiolecto, y mi lenguaje. Suena alucinante, pero es así. Asimismo, utilizan mis experiencias, mis lecturas, mis temas, mis pesquisas literarias y lo que yo llamo, la actitud intelectual para realizar todo esto.
La Inteligencia Artificial ya es hoy un hecho y se va a empezar a utilizar para crear literatura falsa y perfiles falsos en las redes, además de trabajos académicos apócrifos y deshonestos. Es un hecho, aunque suene demencial.